English translation: https://iste.org/blog/why-you-should-integrate-computational-thinking-into-your-curriculum
El pensamiento computacional es una habilidad para la resolución de problemas propia del mundo digital. Su integración en el currículo resulta especialmente poderosa porque permite que los estudiantes se involucren en un aprendizaje experiencial a partir de problemas vinculados a los contenidos, como identificar el tono de un texto narrativo o analizar la mejor forma de abordar la contaminación en su comunidad.
Los estudiantes fortalecen su pensamiento crítico al analizar todas las variables que presenta un problema. Practican el pensamiento basado en la indagación al imaginar y estructurar problemas que luego deben resolver. A su vez, desarrollan el pensamiento lógico al definir reglas específicas que deben seguir para llegar a una solución. Al practicar y combinar estas tres formas de pensar, los estudiantes desarrollan la capacidad de resolver problemas priorizando el pensamiento por sobre la computación.
Considero que la razón más convincente para integrar el Pensamiento Computacional no es preparar a los estudiantes para los trabajos del futuro ni poner el foco en la computación en sí, sino desarrollar el pensamiento. El Pensamiento Computacional no es el futuro de la educación: ¡es el presente!
A pesar de su importancia en la educación escolar, implementar el Pensamiento Computacional puede resultar intimidante para los docentes. Para mí, sin duda, lo fue. Al comienzo me preguntaba: “¿Por qué mis estudiantes necesitarían aprender sobre computación en una clase de español?”. En ese momento, no lograba ver su relevancia para los contenidos.
Decidí entonces intentar diseñar una clase de español que integrara el Pensamiento Computacional, con el fin de comprender mejor los desafíos que enfrentan los docentes cuando se acercan por primera vez a este enfoque. Este artículo busca responder, en términos claros y sencillos, todas las preguntas que yo mismo tuve al comenzar.
¿Qué es el Pensamiento Computacional?
Aunque existen múltiples definiciones, todas giran en torno a una idea central: Las personas y las organizaciones utilizan enormes volúmenes de datos para tomar decisiones en prácticamente todos los ámbitos de la vida. Estos datos pueden provenir de búsquedas en internet, historiales de compra, destinos de viaje o cualquier otra fuente imaginable. Para dar sentido a esa información, se crean algoritmos, es decir, reglas que sigue un computador (o una persona) cuyo impacto es realmente poderoso.
A medida que la sociedad se adentra cada vez más en la Era de la Información, recurrimos a la computación para resolver problemas. Esto nos ayuda a comprender cómo usarla de manera más efectiva cuando surgen nuevos desafíos. Los computadores necesitan instrucciones claras y es ahí donde entra en juego el Pensamiento Computacional.
Dicho de otro modo, las personas crean reglas basadas en datos y se las entregan a un computador (o a otra persona) para que pueda resolver problemas o tomar decisiones.
Se trata de resolver problemas y comunicar ideas. Son habilidades que necesitan estudiantes de todas las edades y áreas del conocimiento, desde niños y niñas que deciden dónde ubicar un huerto escolar, hasta estudiantes que crean chatbots capaces de responder preguntas sobre Macbeth.
La importancia de invertir en el Pensamiento Computacional
Hacer preguntas para organizar y analizar datos de manera lógica, crear reglas claras y detalladas para que otros las sigan, y aprender a través del ensayo y el error profundiza el aprendizaje de los contenidos. Estas habilidades fomentan la perseverancia, la tolerancia a la ambigüedad y a la complejidad, así como el trabajo colaborativo. Si esto le resulta familiar, es muy probable que ya esté promoviendo estas prácticas en su aula.
Lo más valioso del Pensamiento Computacional es su foco en el pensamiento, una habilidad que se transfiere a todas las áreas del conocimiento y que merece tiempo y dedicación. Por eso, integrar el Pensamiento Computacional en los contenidos a lo largo de los distintos niveles educativos es fundamental.
Según el informe State of Computer Science Education de Code.org (2021), solo el 51 % de las escuelas secundarias ofrecía cursos de ciencias de la computación, frente al 35 % en 2018. El informe también señala que 31 estados adoptaron 50 políticas de educación en ciencias de la computación durante el año previo. Si bien es un avance, está lejos de ser suficiente.
La realidad es que todos los estudiantes necesitan una educación que los prepare para el mundo en el que ya están viviendo. No solo por razones laborales o de desarrollo económico, sino también para que sepan desenvolverse como ciudadanos digitales responsables, reconocer la desinformación y construir mejores vidas para sí mismos y para quienes los rodean.
El Pensamiento Computacional es una alfabetización esencial y urgente en la educación escolar.
¿Por qué incorporar el Pensamiento Computacional en el aula?
Su relevancia es clara a nivel social, pero también lo es en el aula, con sus propios estudiantes.
Existe un dicho muy conocido: uno no comprende realmente algo hasta que es capaz de enseñarlo. Eso es el Pensamiento Computacional. Siempre asumí que se refería a enseñar a otras personas, pero hoy sé que también incluye enseñar a los computadores. ¿Y qué les enseñamos exactamente? A resolver problemas.
En matemáticas de cuarto grado, los estudiantes pueden analizar cómo programar un auto robot para que recorra un trayecto con éxito. En ciencias de octavo grado, pueden investigar cuál es el mejor lugar para instalar arrecifes de ostras en una cuenca local. En biología de secundaria, pueden analizar secuencias de ADN generadas por algoritmos, registrarlas y compararlas.
La conexión entre todas estas actividades es que implican resolución de problemas y computación. Diseñar e implementar un plan para reducir el desperdicio de alimentos en el entorno cercano resulta mucho más significativo y memorable que solo aprender la teoría. La experiencia es el mejor profesor.
Al igual que ocurre con el lenguaje, mientras antes los estudiantes aprendan una habilidad, mayor será su dominio. A medida que se familiarizan con las habilidades y el lenguaje del Pensamiento Computacional, estarán en mejores condiciones de abordar problemas a mayor escala. Hoy puede tratarse de reducir el desperdicio de alimentos en la escuela; mañana, de abordar desafíos globales como la seguridad alimentaria.
Integrar el Pensamiento Computacional en su clase profundiza el aprendizaje de los estudiantes y lo hace más significativo y duradero.
¿Cómo integrar el Pensamiento Computacional en el aula?
Si usted es docente, es muy probable que sus estudiantes ya estén desarrollando habilidades de Pensamiento Computacional, aunque no las trabajen de forma explícita como parte de un proceso formal. Por ejemplo, en álgebra, los estudiantes pasan de resolver problemas matemáticos específicos a derivar fórmulas y ecuaciones generales. A esto se le llama abstracción, y es un elemento central del Pensamiento Computacional.
Otro ejemplo es el análisis de Macbeth. Los estudiantes deben leer la obra, comprenderla y analizarla. En ese proceso ponen en juego la descomposición y el reconocimiento de patrones, que son otros elementos clave del Pensamiento Computacional.
¿Por qué no ir un paso más allá? Los estudiantes podrían crear un chatbot que evalúe a sus compañeros, formulando preguntas, elaborando respuestas y diseñando reglas que el chatbot debe seguir. Para lograrlo, se requiere una comprensión profunda de Macbeth.
Con frecuencia me preguntaba: si se llama Pensamiento Computacional, ¿no necesitarán los estudiantes computadores? ¡La respuesta es no necesariamente! Existen muchas actividades de Pensamiento Computacional sin tecnología en las que los estudiantes pueden crear algoritmos sin utilizar tecnología. Otra gran fortaleza del Pensamiento Computacional es que puede integrarse en cualquier área del currículo, con o sin tecnología.
¿Por dónde comenzar?
A continuación, se presentan tres recursos recomendados para iniciar este camino:
Aprender a pensar de manera computacional marca el inicio de un recorrido que permite comprender con mayor claridad la relación de la sociedad con la tecnología. Además, es una habilidad que puede ayudar a los estudiantes a generar cambios positivos en su entorno y en la sociedad en general.

